La Costa del Sol comprende unos 300 kilómetros de litoral mediterráneo perteneciente a la provincia de Málaga. Protegida de los vientos del norte por una cadena montañosa, esta recogida costa está moldeada por una sucesión de amplias playas, cuevas ocultas entre precipicios, puertos deportivos para yates y puertos pesqueros. El suave clima, la reducida frecuencia de precipitaciones y la brisa marina facilitan la existencia de vegetación semitropical, en la que la palmera, el ciprés, la buganvilla, el laurel y el hibisco son de lo más comunes. Se han construido áreas residenciales, puertos deportivos, clubs de golf, centros de ocio, discotecas y muchas otras atracciones turísticas que ahora cohabitan con la pacífica atmósfera de los pueblos del campo.
Marbella Marbella es, sin duda, uno de los centros más importantes de la Costa del Sol gracias a la calidad de las instalaciones y los servicios que ofrece. La parte histórica de la ciudad, asentada sobre una hermosa bahía, alberga adorables rincones de típico sabor andaluz, con casas encaladas de blanco y naranjos adornando las calles y las plazas. Marbella también es un paraíso para los amantes del golf. Una docena de campos magníficos permiten al golfista practicar este deporte con el inusual telón de fondo del mar y las montañas.
Málaga Habitada desde hace más de 2.000 años por diferentes civilizaciones mediterráneas, hoy en día Málaga es una ciudad que combina tradición y modernidad. Se extiende a los pies del Castillo de Gibralfaro, y es una animada y bulliciosa ciudad abarrotada de hermosos rincones en los que es posible descubrir barrios de un rico sabor andaluz. Asimismo, su posición como capital de la Costa del Sol la convierte en uno de los destinos turísticos y de reuniones más importantes de España, gracias a su suave clima, a sus playas y a los excelentes campos de golf disponibles.